La llamada de «¿trabajáis con mi mutua?»
Entra por teléfono o correo, la coge quien esté libre y, si es que sí, empieza otra llamada para la primera cita.
Cada paciente nuevoCada convenio nuevo significa hoy más teléfono, más cuaderno y más citas dadas una a una. Con Serenna el expediente se monta en dos clics y el tratamiento entero se agenda de una vez. La recepción que ya tienes te vale para todos los que entren.
Fuentes: costes por actividad en clínicas de fisioterapia, BMJ Open 2025 (registrar, llamar y agendar: 15,8 min, IC 12,7-19,0). Tarifa por sesión: estudio propio de Serenna en clínicas concertadas, 2026 (cifras aproximadas).
No es el tratamiento. Es todo lo de alrededor, y lo hace una persona.
Entra por teléfono o correo, la coge quien esté libre y, si es que sí, empieza otra llamada para la primera cita.
Cada paciente nuevoSe piden en la primera visita, se apuntan, se comprueban con la aseguradora y desde ese día alguien cuenta las sesiones a mano.
Cada expedienteUn tratamiento son diez o quince citas dadas a mano, con recordatorio, cambio y cancelación cada una por separado.
Cada tratamientoEl sistema compara lo que la compañía reconoce con lo que se hizo. Las diferencias salen señaladas, sesión a sesión, el mismo día que cierras.
El copago del paciente entra en caja y la parte de la compañía queda fuera del arqueo. El cierre del día cuadra sin tocar nada.
El número de autorización vive en el expediente del paciente, no en una hoja de cálculo que circula por correo.
«Fácil manejo, está todo bien estructurado y permite gestionar la clínica de manera sencilla. Están cubiertos casi todos los aspectos de la gestión de una clínica o autónomo. Calidad/precio es lo mejor que he encontrado.»
Confirma la autorización y da las citas. El resto lo hace el sistema o el paciente.
Confirma con la mutua lo autorizado y da todas las citas del tratamiento en cuarenta segundos. Sin cuenta a mano. Sin citas una a una.
Deja aseguradora y póliza al reservar, ve cuántas sesiones le quedan y solo pide cita donde tú lo permites.
Cada cita lleva confirmación y recordatorio por el WhatsApp oficial de la clínica. El paciente confirma, mueve o cancela con un botón.
Copago a caja, parte de la mutua fuera del arqueo. A fin de mes adjuntas el documento de la mutua y el sistema compara sesiones realizadas con sesiones que tocaban.

Confirmar la autorización con la mutua sigue siendo una llamada. La única que queda.
Una o varias aseguradoras, cada una con su baremo y su tope. Parte de tu agenda entra por mutua.
Recepción, administración y varios fisios. Donde más horas se van y donde más se recuperan.
Salas, equipo y número de WhatsApp por centro. Convenios de empresa con sus condiciones.
A medidaAseguradoras y mutuas privadas. Mutuas de accidente de trabajo: a medida, plan Enterprise.
Sí. Cada paciente de mutua tiene su expediente: aseguradora, autorización y sesiones autorizadas. El sistema cuenta consumidas y pendientes y muestra el tope semanal de cada mutua. Recepción no lleva la cuenta.
El expediente lo muestra: consumidas, pendientes y tope por mutua. Recepción lo ve antes de dar una cita y decide si pide ampliación a la aseguradora. La sesión siguiente te la enseñamos en una cuenta real.
Sí. Reserva desde la página de la clínica sin llamar, indica aseguradora y póliza y ve cuántas sesiones le quedan. Tú decides en qué franjas y con qué condiciones reserva un paciente de mutua.
Al cerrar caja adjuntas el documento de la mutua y el sistema compara sesiones realizadas con sesiones que tocaban y señala las diferencias. El copago del paciente va a caja; la parte de la mutua, fuera del arqueo.
Sí. Cada aseguradora con sus condiciones, baremo y tope. Varias sedes, convenios de empresa y mutuas de accidente de trabajo, a medida, con migración de datos y formación del equipo.
El copago del paciente va a caja y la parte de la aseguradora queda fuera del arqueo. A fin de mes adjuntas el documento de la mutua y el sistema compara las sesiones realizadas con las que tocaban y señala las diferencias. Para mutuas de accidente de trabajo, se monta a medida en el plan Enterprise.
Sacando la cuenta de sesiones de cuadernos y hojas de cálculo y metiéndola en la agenda. El tiempo no se va en atender al paciente de mutua: se va en comprobar la póliza, apuntar sesiones, separar el copago y revisar a fin de mes lo que reconoce la compañía. Con Serenna, recepción confirma y da las citas del tratamiento; el sistema lleva la cuenta y deja la caja lista para cuadrar.
Cuando deja de llenar huecos y empieza a desplazar pacientes privados, o cuando gestionar cada expediente se come el margen. Revisar cada mes qué sesiones te reconoce cada compañía es lo que te deja renegociar volumen, franjas y ampliaciones con datos, no a ojo.
En Enterprise, a medida: el plan para clínicas con mutuas, varios centros o más de siete fisios. Gestor de cuenta, migración de datos, formación del equipo y soporte prioritario. En el plan Clínica, de 2 a 7 fisios, la gestión de mutuas se activa bajo solicitud. Precio según clínica. Escríbenos por WhatsApp y lo vemos en una cuenta real. Ver todos los planes.
Cuenta real, no folleto. 30 minutos con Daniel, por videollamada o en tu clínica.
A una clínica la gestión de mutuas no le come el margen por la tarifa: se lo come el tiempo. Cada paciente que llega por una aseguradora trae trabajo que no se ve en la camilla, y ese trabajo crece con cada convenio que firmas. Serenna lo mete dentro de la agenda: expediente con la póliza, la autorización y las sesiones concedidas, cuenta de sesiones automática y caja preparada para cuadrar con el documento de la mutua.
Comprobar la póliza, pedir la autorización, apuntar cada sesión consumida, separar el copago y reclamar lo que no cuadra. Cinco tareas que en la mayoría de clínicas viven fuera de la agenda, en un cuaderno o una hoja de cálculo. Con cinco pacientes de mutua funciona; con cincuenta, recepción se pasa el día cruzando listas. Con el expediente dentro de la ficha, abres al paciente y ves en qué punto del tratamiento está.
Lo que se hace por encima de las sesiones autorizadas no se paga, salvo que la compañía apruebe una ampliación antes. Por eso la decisión no se toma en la última sesión: se toma cuando aún hay margen para pedir una autorización nueva o hablar con el paciente de pasar a privado. El expediente enseña consumidas, pendientes y tope antes de dar cada cita, y el paciente lo consulta al reservar.
El documento que envía la compañía a fin de mes casi nunca coincide al cien por cien con lo que hiciste: autorizaciones caducadas, pólizas que cambian a mitad de tratamiento, ampliaciones pedidas tarde. Cada diferencia es dinero, y revisarlas línea a línea es la tarea que más horas se lleva y la primera que se abandona. Al cuadrar la caja adjuntas el documento y las diferencias salen señaladas.
Cada aseguradora se da de alta con sus condiciones: baremo, tope semanal y forma de cobro. Entrar en más cuadros médicos o firmar convenios de empresa no multiplica el trabajo, porque cada acuerdo conserva las suyas. El copago entra en caja el día que lo paga el paciente; la parte de la compañía queda fuera del arqueo, que es lo que descuadra las cajas cuando se mezclan. El detalle fiscal está en la guía de facturación a mutuas y aseguradoras, y las tarifas, en cuánto paga cada aseguradora por sesión.